No me importa, no quiero que me importe.
Sucede que a veces, me siento cansada, rendida, y escapar sería una gran solución para mi sentir.
¿Qué siento? Ni yo lo sé.
Quiero, quiero, quiero, quiero, nada.
Muchas veces me pierdo en mis pensamientos, música, intentando animarme, aunque sea en mi mundo.
Y no niego, querer sentir algo más. Anhelo tener una presencia fuerte, una presencia que me llene, satisfaga en todos los sentidos.
Porque sé que a veces, necesito ser querida, amada, pero siempre honestamente. Obvio, no soy la única.
Todo el tiempo me cuestiono el por qué de estas preguntas dentro de mí, si soy tan joven aún.
Es como si el mundo no fuera el adecuado, o no me logro adaptar a una sociedad tan mierda.
No me logro adaptar, por el simple hecho de que no me interesan los temas básicos que todo el mundo habla a mi edad, que todo el mundo hace, quiere a mi edad.
Salir, tomar, carretear, drogarse, borrarse.
¿Ésa es tu entretención?
¿ESO ES LO QUE TE IMPORTA HACER EL FIN DE SEMANA?.
Y.. ¿Lo que realmente importa?
Pasar una tarde con tus amigos libre de todo vicio.
Pasar una tarde con tu familia, libre de toda tecnología.
Pasar una tarde con tus hijos, jugar sin tiempo límite.
Pasar un día entero hablando con tu persona más agraciada, más adorable, más importante de tu vida.
Aprovecha, lo que importa.
Escucha, lo que te guste.
Hace, lo que te llene.
Hazlo hoy, mañana es otro día.