miércoles, 11 de diciembre de 2013

Chocolate de Navidad

En el lugar, hogar que siempre amó,
preparaba el chocolate, el humeante calor, lo cálido que llenaba las piezas.
Era la mejor en ello, y todos lo sabían, hasta su perro lo sabía. 

Y es que en aquella zona donde era difícil caminar bien debido a la tormenta de nieve, siempre la esperaban en cada víspera de Navidad. Esperaban sus vestidos bordados por ella, rojos, azules y violetas. (Colores profundos que representaban su amor, la pasión por la cocina y por el cariño familiar). Llegaba en el coche, se abría la puerta y abrazos, muchos abrazos y lágrimas de emoción, de alivio. Guardaban sus caballos cansados y la invitaban a entrar.

Si no fuera porque ya es adulta e independiente, estaría aún viviendo en el pequeño pueblo... También con el eterno cariño de sus sobrinos, hermanos y padres. 

En su corazón siempre permanecería su familia, donde quiera que estuviera, pero más que algún familiar, su perro. Era su secreto, porque Capu, el peludo perro pequeño de múltiples colores cafés, negros y blancos, era el amigo animal que todos quisieron alguna vez tener, aquel perro que en su hocico logras ver la sonrisa de oreja a oreja especial y única para ti, el que aunque te hayas enojado con él, te sigue recibiendo con ella, el que corre y salta e intenta darte alguna especie de abrazo, el afecto puro de un animal que es mucho más humano que nosotros, el que te cuida hasta de tu sombra, el que te moja toda tu cara con langüetazos llenos de afecto y amor y siempre acabas asqueando por su olor a animal puro. En fin, la mascota que nunca olvidarías y mucho más aún cuando fue el que te salvó la vida durante el incendio de aquel 27 de Diciembre del 1892, cuando la visita se convirtió en tragedia. 

Días después de la navidad y la hermosa cena en reunión familiar, todos satisfechos de un gran día se dirigieron a sus habitaciones. Albert luego de darse vueltas en la cama buscando conciliar el sueño, decide levantarse con su frazada bordada por ella y prepararse un poco de leche caliente, se dirige a la pequeña cocina, vierte un poco de leche en el tazón de aluminio y lo pone al fuego, Capu con sus ojos brillosos lo ve desde la alfombra que adorna la pequeña cocina, se lanza sobre él con la espera de recibir también el cariño que da y es cuando caen junto con la frazada alcanzando el fuego, es lo que da inicio a la desesperación y miedo de Albert; se quita en apuros la frazada al verla que estaba siendo abrazada por el fuego, cae al suelo y Albert al percatarse que ya no hay nada que hacer, que el fuego adora la madera, el material del cual la casa estaba creada para brindar el calor a sus habitantes, y ver que el fuego cada segundo cobraba más vida y altitud, corre a dar aviso entre gritos que salieran todos de casa, en la última pieza estaba ella, quien tuvo la desgracia de ser la última en salir, ya que luego de que todos despertaran y se dieran cuenta de que el siniestro estaba tomando más espacios y cubriendo entradas a las demás piezas, sólo pudieron gritarle que corriera y saliera lo más rápido posible de su habitación. Capu intenta también escapar de la tragedia que estaba ocurriendo, se asusta al ver a todos espantados y escuchándolos gritar horriblemente, pero logra también oír al sollozo que provenía de la última pieza, y cuando un perro quiere lograr su objetivo, todos saben que el buscar la manera de hacerlo no los cansa hasta lograrlo o atraparlo.

Capu corre y salta las llamas hasta llegar a la pieza de su dueña, desvanecida al lado de su escritorio, intenta moverla, despertarla, que se diera cuenta de lo que estaba ocurriendo para que lograra escapar, pero luego de tantos intentos fallidos, la toma de su pijama violeta con su hocico arrastrándola, logrando esquivar el fuego y las ascuas, esto hasta que ve a Albert, quien horrorizado y asustado la toma en sus brazos y corre hacia afuera, junto con los demás ayudándola a respirar. Capu al intentar seguir a Albert, retrocede cuando ve las llamas tapar las puertas, sus orejas mirando hacia atrás, su cola peluda y blanca ocultada entre sus patas traseras, sus ojos brillantes reflejando el rojo y amarillo del siniestro y su hocico emitiendo el sonido de miedo, desesperación y llanto.

Albert al darse cuenta que Capu no venía tras él cuando a ella la dejó en los brazos de su tía Sam, corrió hacia dentro fallando en el intento de entrar, ya que era imposible, el fuego tapó y devoró la mayoría de la pequeña casa, nisiquiera el frío congelante logró calmar al fuerte rojo, y esto fue lo que logró vencer el coraje y la esperanza de encontrar al pequeño héroe vivo con su siempre jadeante sonrisa. 

"Dios elige siempre a los más puros y fieles de corazón, aquellos que no merecen vivir en nuestro mundo de pruebas, para tenerlos en el suyo libre de mal y peligro. Libres de sufrimiento." - Tía Sam

sábado, 23 de noviembre de 2013

Javier

Como el placer de la perdición al escuchar cantar un piano,
como el viento y el baile de las hojas caídas rozando el cabello en el frío,
como las nubes acariciando las montañas, un mar de agua blanca que baja en ellas,
como el ácido sabor en el paladar al probar un pie de limón, la dulce blanca espuma que suaviza los labios,
el reír de los niños pequeños, la inocencia que juega con los pájaros, el cantar de ellos y sus colores,
el volar de una mariposa novata, dirigiéndose a los lugares donde las flores mandan y el verde abunda.

Y el fuerte querer, y que arde
y que duela, y que alegra
y que encanta, que motiva
que levanta, y renace cada día.

Así encantas y fascinas el desierto,
llenándolo de tierno pasto y flores amarillas
cultivando algo tan profundo nunca jamás visto
¿De qué manera lo planeas todo?
Tu capacidad y manía de enverdecer todo lo gris y herido.
De hacer costumbre verte y leerte, y escucharte,
¡y querer más quererte!

Las hojas del otoño siempre querrán volar como esos aviones, pero algo metálico, tan material, no se asemeja a ellas en lo absoluto. Son mejores, porque son verdes, porque son cafés, porque son vida.¿Qué mejor destino que morir haciendo lo que siempre quisiste?
Y si he de ser yo, la que quiere volar esta vez, estoy segura que no moriré. 

viernes, 15 de noviembre de 2013

A "little" lost

¿Te sientes sola?
Tanto tiempo sin verte por aquí
¿Siguen bien tus alas?
Parecía que ya no volverías
¿Por qué estás tan mojada?
Te mojaste con esta lluvia
Lluvia que corta, pero no sangra
¿Perdida?
Lo pareces
Déjame ver esas manos
¿Por qué las tienes amarradas?
¿Qué te han hecho?
¿Cómo supiste volver?
Supondré que sigues perdida
(como siempre)
Has oído xilófonos, pianos, y muchas constelaciones.

No perdiste el amor que llevas, ése aquel de aventuras
Pero, aún me pregunto;
¿Por qué estás tan mojada?
¿Acaso olvidaste que eso te dificulta el poder volar?
¡Mírate esas alas!
Alas verde limón y turquesa de día
Azules y musgo mojadas de noche
Ajá, siempre te ha gustado la lluvia
No importa qué, ¿verdad?
¿Por qué temes, querida?
¿Las flores no han estado a tu favor?
El néctar ya no está tan abundante como aquellos tiempos.

Pero tus ojos mantienen el infinito brillo
Por ellos logré recordarte y por supuesto, reconocerte.
Entra, este bosque está lleno de aventuras
Aventuras demasiado peligrosas para ti.

¿Pero qué?
¿No tienes límites, verdad, querida?
Déjame al menos, secar tus alas
Tengo el néctar suficiente para tu próximo viaje.

¿Prometes que aquel brillo de tus ojos seguirá?
Vuela, ilusionada y porfiada mariposa
La lluvia caerá a tu favor, al amor de tus viajes
Mantén en alto tus virtudes, y no escondas tus defectos
Recuerda que sólo dependes de tus alas.

sábado, 13 de julio de 2013

"¿Qué tipo de libro eres?"

Creo que en los libros aparte de encontrar mundos, encontramos la magia, pocos, es decir, quienes realmente nos gusta leer, entendemos y podemos sacar alguna enseñanza, alimentarnos de la comida literaria, los libros pareciese que crearan algún tipo de conexión, una especie de hilo que te enlaza a él para que no los dejes hasta que se termine el carrete, hasta que los acabes de leer.

Creo saber describir cada tipo de libro;

- Libro Nuevo: El tan deseado libro que tiene ese olor virgen que lo caracteriza, ése aquel que en su tapa lisa te bailan los dedos, que cada hoja está limpia, más llena de novedades, leyendas o mitos que nunca en tu vida conocías o imaginabas. La gran mayoría de estos libros son los de estudio, aprendes algo nuevo, de cada libro nuevo. Se debe tratar con merecida delicadeza, para cuidarlo y mantenerlo siempre nuevo, radiante y tuyo.

- Libro Delgado: Podría tener las más hermosas y exquisitas historias, cortas pero no por eso, menos interesantes, de buena calidad, satisfacen. La mayoría de estos libros los conocemos bastante ya que traen el famoso contenido infantil que nos hacía dormir, por esta razón sigo creyendo que podrían nacer más de éstos tipos de libros que nos sigan marcando con cuentos maravillosos y por qué no también, marcando a las nuevas generaciones.

- Libro Ancho: Temidos por los estudiantes, amados por los verdaderos lectores. Es que con este tipo de libros, no te aburres nunca, algunos se dividen en partes, sagas, gran cantidad de películas, grandes películas son basadas en este tipo de libros. Si quieres que el tiempo se pase volando, y quieres echar a volar tu imaginación también, pues éste tipo de libro te conviene bastante. Y más, si te gustan las aventuras, o lo profundo y detallista.

- Libro Viejo: Los encuentras generalmente en la librería de tus abuelos. Un libro viejo, te lleva al pasado, a las historias pasadas, o bien, a cuentos y mitos pasados. Son bastante interesantes por ídem, se concentran sumamente en los lectores curiosos, que quieren saber más, aquellos que ante sus por qués reciben solamente un "porque sí". Já. Recomendaría que para mantener la magia de estos libros, es necesario mantener sus pobres heridas hojas en el mejor estado posible. Que se vean roñosas, pero legibles.

- Libro Desteñido: Ése aquel, que en su tapa encuentras heridas, maltratado, o bien, descuidado. Con título ilegible, a simple vista tal vez no te llamen la atención. Como todos los libros en común, tiene interesantes, diferentes historias. Solamente los enamorados de la curiosidad tendrían intención de leerlo completo. Es arriesgado, dicen, leer algo sin título, algo que desconoces y desconfías, pero si te arriesgas, podrías encontrar el tesoro que éstos aguardan, y lograrías aprender que también merecen ser cuidados, aún con la tapa rota.

Hasta ahora, no se me ocurre ninguno más, pero guardo la esperanza de que se sumarán más a la lista.
Nada es imposible, y el futuro es incierto, pero maravillosamente misterioso.

sábado, 6 de julio de 2013

Desarma y arma, y vuelve a quemar enfriándome de nuevo.

¿Y qué hay en el otro lado?

¿Cómo describirlo sin que se vea depresivo?

Que las pocas veces caigo en el mismo agujero que pareciese no tener límite, pero tiene. Que las olas de sentimiento se enfríen y me congelen a mí misma, llegando a querer descargarme de algo que tal vez no existe, que el vacío me congele por completo. Necesito tanto hablar con alguien pero mi orgullo me gana en la carrera hacia mi felicidad, que me tapa, me refriega en la cara la certera y verdadera realidad que sé que vivo. Mis miedos me consuman por dentro, me tiren de los pies fuera de tierra y me presionen contra el cemento, que sienta y asuma de una vez por todas que estoy vacía, que no siento nada más que hielo, el mismo y tan reconocido hielo que llega para quedarse en mi corazón por tanto rato, que tal vez el masoquismo lo merezco para abrir los ojos ojalá de una vez por todas y no los vuelva a cerrar creyendo tanto mundo perfecto, que mi sonrisa sea realmente valiente para callar mi cobardía que se sume en mis pensamientos.
Estoy tan aburrida, sé muy bien de qué, pero no puedo hacer nada, no quiero hacer nada, de alguna forma, siempre encuentro las mentirosas razones para quedarme y seguir sintiendo este hielo disfrazado de fuego instantáneo, reponedor, y tan certeramente frío que llega a dañar y me hace caer en el mismo ciclo de éstas pocas pero fuertes veces.

Mierda, me gusta tanto el aire que me llena pero me vacía y quema mis mejillas y alma.

domingo, 30 de junio de 2013

Revivir en Alto Vuelo

Muy querido Diario;
Después de haber casi muerto la noche de ayer, de casi protagonizar un choque con el Héctor, el Fox y el Carrizo en el auto de mi viejo, luego de habernos hecho mierda tomando y fumándonos unos joints, desperté con un dolor terrible de cabeza, de cerebro. Pero al menos desperté. ¿Y qué mejor manera de despertar con los gritos y todo el barullo de mi vieja?. Eran como las 2:30 de la tarde y mi vieja casi botando la puerta a golpes me gritaba;
-¡Iván, por favor ten la dignidad de levantarte! ¡Tenemos que salir en una hora! ¡Levántate al tiro!.
A través del único agujero pequeño que acomodé con mi cubrecama azul, donde entraba la luz celeste de las paredes iluminadas por los altos ventanales que daban al jardín de mi casa, pensaba y deseaba que todo solo fuera una pesadilla, que mi hermana estaba viva y no muerta hace 6 años, que todos los violadores enfermos parásitos y lacras mentales ya no existían, que los había masacrado yo mismo con mis manos deseosas de justicia. Pero no, el mundo sigue igual de mierda y probablemente no cambie nunca y el hueón que violó y asesinó a mi linda hermana Abby hace 6 años sólo cumple su "generosa" sentencia de 20 años. El mundo está infectado y sinceramente, ojalá pronto termine y acabe con nuestra infelicidad y el sistema de mierda que nos tiene a todos con una falsa libertad. Ojalá.
Luego de vestirme y ponerme mis Converse verdes, fui al baño y vi en el espejo a un pendejo "pituco" y "buenmozo" como dice mi vieja, como siempre ella tan mamá, jamás diría que soy un hueón feo pecoso, que mis azules son pura copia y trabajos pagados, porque puta, dinero me sobra, pero yo sin plata, soy un pendejo más, vacío, carente de valores y virtudes. Hay que ser realista, mis viejos podrán nadar en plata pero de que valgan algo interiormente, nunca, o tal vez cuando las vacas bailen twist con los cerdos voladores, ahí podría ser.
Mi vieja me sacó casi volando del baño y apurándome mientras me comía un pan con huevos a la copa.
-Iván, ¿Podrías hacerme el favor de apurarte? Tu papá está nervioso por la hora, debemos estar a más tardar a las un cuarto para las cuatro allí, sabes cuánto le encantan las obras teatrales y jamás nunca se ha perdido una desde lo que pasó con tu hermana. - Hubo el momento en que después de nombrarla, sus ojos se concentraron en su vaso de Vital sin gas, sin despegar, ni siquiera pestañear, estaba claro que andaba lejos del presente y perdida en el pasado.- Tanto que amaba el ballet, tan hermosa y dulce que era nuestra adorada Abby.. - añadió con sus cristalinos ojos grises.
Mientras ibamos en el auto, que por cierto, rogué como cura para que no haya quedado ninguna mancha sospechosa de alcohol o que el olor de la yerba haya quedado impregnada en los asientos, miré el cielo despejado de las calles de La Serena, no había ni una sola nube, el Sol gobernaba en su admirable amarillo resplandor, no podía sostener la vista en el cielo ante semejante luz. Noté el Sol más grande que antes. No había tanto tráfico tampoco. En una esquina, alcancé a ver cuando el auto se paró por luz roja, un pájaro muerto, un "tío Gustín", tenía todo su abdomen destrozado, y sus alas abiertas, a pesar de ello, se veía insignificante a simple vista, me cuestioné varias veces el cómo habrá muerto.
Al entrar al teatro Centenario, me llegó extrañamente el mismo olor de perfume que usaba la Abby, llegó con una combinación de emociones, pena, rabia, nostalgia... Mis viejos no lo sintieron, también al entrar tenía la estúpida certeza de que iba a ver a la Abby bailar en su función, como la última vez que hizo.
Después de que mis viejos compraran las entradas, entramos y nos sentamos en una de las filas medias, encontré que no había mejor lugar para ver bien la obra y como corresponde. Saqué de mis bolsillos un Bon o Bon de chocolate blanco y me dispuse a comerlo mientras comenzaba la función.
Admitiré que al principio la obra apestaba, como la mayoría de las obras teatrales, no entendía ni mierda cuál era el tema, al mirar a mi papá vi cómo se deleitaban sus ojos y emocionaban cada vez que apagaban y volvían a encender las luces representando cada parte. Por otro lado, mi madre sólo miraba, sin expresión en sus ojos, tal cual fuera sólo una propaganda o comercial de televisión.
Me estaba casi quedando dormido cuando de repente, apagaron las luces por un lapso de no más de un minuto, algo bastante raro ya que no demoraban más de 15 segundos en volver a prenderlas. Creí que había llegado a su final hasta que las volvieron a prender, una luz tenue iluminaba el escenario, donde se hayaba una mujer de fina silueta, con un vestido azul de seda que dejaba traslucir sus diminutos pechos, su pelo cobrizo tomado y aún así unos rebeldes pequeños y finos mechones acariciaban su frente y mejillas, su cara pálida como sus zapatillas de ballet, parecía ser de porcelana, combinaba con sus rojizas pecas que adornaban el contorno de sus azules marinos ojos tristes, ojos caídos. Dulce en posición esperaba a que comenzara su canción, dos o tres segundos más tarde, comenzaba su cuerpo a expresar la danza más hermosa y reconocida por los ojos de mis padres, ellos veían cada fin de semana el video de mi hermana bailando en su última función, ¿Cómo no iban a reconocer "Summer 78", los giros y mismos pasos que hacía mi hermana en aquel video? Era imposible.
La mujer cual pluma celeste en el viento bailaba, flotaba, parecía volar, sus piernas no tenían límite, no creí que pararía jamás, giraba tan sutilmente como caía en sus pies cada vez que protagonizaba un brinco, podría haberla tomado con una mano y habría estado seguro que no se me caería. Mi viejo estaba en un mar de lágrimas llenas de nostalgia, emoción, mi madre peor, tapaba su rostro pero dejaba ver sus ojos entre sus dedos, atónita ante el espectáculo. Y yo... Yo no sabía si seguir viendo o era mejor salir de allí.
La mujer, la pluma, seguía danzando, su cuerpo lograba combinar con el son de la música generando una sensación sublime, era espectacular todo, admitiré que cada lágrima que derramé no era de rabia o pena, de alguna forma supe que mi hermana estaba bien, en paz, y la obra sólo ayudaba a afirmarlo.
Al apagar las luces, supimos que había terminado todo. Mi madre necesitó de unos minutos antes de pararse y acompañarnos a la salida.
En la puerta nos esperaba y miraba de lejos una niña que se parecía exageradamente a la Abby, vestida casi igual que la mujer de la obra, nos miró a los tres y nos entregó a cada uno un clavel fucsia agradeciendo nuestra presencia, quedamos bien perplejos, pero suponemos que era otra de las bailarinas pertenecientes al teatro. Fue un día bastante raro, pero no por eso menos interesante. Sigo sintiendo el mismo aroma cada vez que paso cerca de las puertas del teatro. Tengo claro que mi hermana mayor y siempre hermosa, Abigail, dejó admirables enseñanzas en este apestoso mundo, a pesar de partir aún joven. Espero hacer lo mismo antes que me venga la hora. Uno nunca sabe, al final.

lunes, 24 de junio de 2013

Pájaros extraños revoloteando al rededor.

"Soy Claire Olson, en estos momentos no me encuentro disponible para atenderte, por favor, deja un mensaje después del sonido. Gracias." ¡trut!.
"...Claire... Han pasado tantos años desde nuestra última conversación, sé que has estado mejor que antes, y no tienes idea de cómo me alegra saberlo. No me preguntes cómo lo supe. También sé, que de alguna forma, encontraste la paz que tanto anhelabas, esa paz que nunca te pude obsequiar, por mucho que quise, no pude. ¿Recuerdas a Campanita? Sigue viva, no te preocupes, fue madre de siete hermosos gatitos grises. Lo sé, es bastante raro, puede que se haya apareado con algún gato de aquel color, todos son machos, ninguna hembra, le costará bastante controlarlos, mucho más que a mí. Sé que es bastante incómodo recibir un mensaje mío, después de todo lo que pasó. Sé también, que no te interesa nada sobre mí, que me sigues odiando, o tal vez, no odiando, si no, que provocándote lástima... Pero no podrías imaginar, lo mucho que te echo de menos, lo mucho que te he extrañado todos estos años, han sido tantas noches de mares, que el agua de mi cuerpo, es mínima, o al menos eso pensaba hace unos días... Me diagnosticaron leucemia, Claire, y no pretendo que vuelvas a mí con esto, sólo que no encontraba una forma mejor de despedirme, porque no pienso enviarte una carta, sabes cómo me cargan, detesto el correo, sea electrónico o de aquellos  clásicos, bastante curioso siendo que soy columnista en el famoso y despreciable diario. ¿De qué me despido? De Chile, no volveré nunca más, ya no sabrás de mí, y es por eso, que también dejarás de leerme en el diario. ¿O acaso no sabías que también sé que lees mis columnas? No culpes a tus amigas de nada, ellas no tienen nada que ver con esto. Lo que ocurre... es que también caí en una enfermedad más grave, Claire, y es por eso también que debo irme de aquí antes que sea tarde. Desde el día en que me prometiste, y hasta juraste, no volver más conmigo, después de ese terrible día, perdóname que te lo recuerde de nuevo, desde el terrible día en que me encontraste con tus conejos mutilados en mis manos junto con Marienne desnuda en mi cama, no logro olvidar tu rostro de terror y pánico que luego generaste días después hacia mí. Por favor, Claire, desde que nos conocimos, sabías que me generaba curiosidad el juntar, comparar la anatomía de un conejo con el de un humano... Lo sabías bien. Si no fuera por tu inoportuna llegada después del colegio, aquel día que llegaste más temprano a visitarme, la interrupción que hiciste segundos antes de poder llegar a mi conclusión, segundos antes de ir a por tu hermana Marienne dopada, drogada en mi cama, esperando por mí, esperando de mí quizá qué cosa podríamos imaginar, hubiera sido perfecto, Claire. Pero, no logro olvidar, todo lo que después dijiste, gritaste, y susurraste en mi oído, ese desolador y encantador "Hasta nunca, pájaro degollado." no sale de mi cabeza desde ése día. Y me vi en una pieza gris abandonada, en mi mente, pensándote siempre, cada vez antes de quedar en mis sueños. Entonces no encontré otra salida que saber de ti, más de ti, todo sobre ti. Oh Claire, nunca me dijiste que tu papá se había suicidado, siempre decías que se había muerto en un accidente, la típica excusa de todo inocente ángel. Bueno, no quiero tampoco dejarte dormida con mi mensaje, sólo quería decirte, que aparte de mi leucemia, estoy completamente e irrevocablemente obsesionada contigo, en parte, me encanta, pero sé que es malo, es grave, bastante grave. Siento que lo sepas tan tarde, espero honestamente, luego de que llegues de tu trabajo, ah y espero también, que Diane no conteste este mensaje, sabemos ambas lo curiosa que es, que seas, sigas siendo feliz como hasta ahora lo eres, mi hermosa y angelical Claire, En mi profundo y desentendido corazón, siempre permanecerás, estoy segura. Desde mi perdida alma en California que te recordará siempre. Hasta lamentablemente nunca más, mi pájaro descorazonado. Te amo, te amo, i'll always love you, my lovely "Lolita"... Siempre seré tuya, tu Zabrina." ¡trut!.

miércoles, 19 de junio de 2013

"If it's a crime then I'm guilty, guilty of loving you..."

Con un gran abrigo gris, llega y se sienta en una banca, cruza las piernas y por un instante se mira los zapatos negros de charol, al fondo, el mar, en su gran resplandor bajo las espumosas nubes.
Si no fuera porque el frío espantara a los turistas, la playa habría estado plagada bajo personas donde sólo buscan diversión... "Diversión" bajo el potente Sol. No es odio a la gente, es indignación el que no puedan disfrutar de una buena lluvia, una rica brisa fría y erizante. 
En su bolso, yacen descansando al fin, sus audífonos. Se los había quitado sólo para oír mejor la canción que tocaba y siempre tocará el mar.

Es cuando, al cerrar sus ojos y privarse por un momento del frío hermoso paisaje; recuerda el llegar de una señora curiosamente con el mismo abrigo pero en tono azul. 

-¡Qué día más deprimente! ¿No?.
-¿Disculpe?...- contesta, abriendo los ojos.
-Que qué día más deprimente el de hoy, ya está que se larga a llover, algo bastante extraño en esta época de verano.- dice la señora, frotándose las manos, y exagerando su tiritar.
- Me parece un día estupendo. Me perdonará usted, pero prefiero mil veces que llueva antes que caiga un calor insoportable en esta ciudad, ya, insoportable.- responde desviando su mirada al mar.
La señora parece extrañada ante la sorpresiva respuesta de la joven, se cuestiona y concluye que tal vez tuvo un mal día.
-Señorita, usted no sabe lo que dice, me parece que tuvo un mal día, pero eso no significa que no saldrá el Sol.- contesta la señora bastante sonriente y aún con algo de extrañeza en sus ojos.
-No puede haber sido un día más maravilloso con este hermoso blanquecino cielo.
-¡Por favor! Dígame que tiene de hermoso, qué tiene de bueno un día lluvioso donde la gente no quiere ni salir.
-El agua es pureza, el frío puedo solucionarlo, pero el calor, muy pocas veces puedo. Además, la gente no sale por no querer mojarse no más, por miedo a resfriarse, no saben disfrutar las gotas que caen en la cara, pureza, amor, regalo de los Dioses. Por favor, para no resfriarse existen muchas soluciones para prevenir, ropa, abrigo, remedios, vitaminas, no hay excusa.-
-Puede que tenga razón, pero insisto, en que el Sol entrega más amor, más calor, y estas nubes llegan a apoderarse del cielo como si tan interesantes fueran.
La joven de largo abrigo gris, se queda callada por un momento hasta que le responde;
-Si tanto detesta usted los días nublados, ¿A qué vino para acá?.
-...Vine, porque en este mar he sufrido las pérdidas de mi marido y mi hijo Marco, hace ya treintaiséis años que no están conmigo. Y siento, que viniendo, estoy más cerca de ellos.
-Oh, lo siento mucho, Señora, disculpe mi ...
-No se preocupe, señorita.- Interrumpe la señora, con grandes ojos pardos mira a la joven fijamente con cierta tristeza en sus cansados ojos. -Los pensamientos cambian cuando se conoce más. Marco y mi marido murieron a causa de venir a surfear en días de lluvia, casi tormentosos días de lluvia. Si tan sólo me hubieran hecho caso, no estaría aquí.
-Señora, disculpe lo cliché que puedo sonar, pero la frase de que todo pasa por algo, es cierta. No existe mayor consuelo que el saber que seguimos vivos por alguna desconocida razón, esa razón, es la que nos mueve y nos mantiene despiertos ante el futuro.
-Créame que pienso igual. Estos días lluviosos me recuerdan más que nunca la ausencia de los dos, pero en cierto sentido, me siento feliz, sé muy bien que este lugar no era eterno para personas tan humildes y sencillas como lo fueron ellos.- contesta la señora, mientras se pone guantes polares color azul eléctrico.
-La lluvia no siempre significará pena, Señora, la lluvia significará lo que cada uno refleje en su corazón.- responde la joven con los ojos atentos ante el hermoso color azul eléctrico de los guantes que pareciesen brillar más bajo el gran cielo cubierto.
-Me sorprende tu cariño por el día nublado y la lluvia, ¿te han traído buenos momentos, acaso?.
-Buenos momentos, sí, muchos. Pero va más allá de eso, desde pequeña que siempre he amado los días blancos, me encantaba la nieve que caía en mi jardín en los inviernos. Siempre intentaba de alguna forma, escapar y mojarme afuera corriendo sin dirección por las calles, sentir el agua en mis ojos, que no fueran lágrimas, si no, que azúcar líquida por el Sol que por encima, derretía las nubes... Y el mar, que a veces llamo María, porque siempre he creído que es mujer, por la belleza de sus olas, por las curvas de sus aguas en sí misma y en la arena; siempre combina con la lluvia y el pálido, pero para mí, alegre cielo blanquecino.- explicaba la joven con gran brillo en sus ojos negros, claros por el paisaje que la deslumbraba.
-Supongo, que es como dices, que el corazón, nuestro sentir, se refleja en la lluvia. Cada lluvia es diferente, entonces, pero para mí, no.
-Su marido y su hijo, estoy segura, que siguen surfeando cada vez que usted viene hacia acá, felices de verla viva.- le dice la joven mirando la plateada y hermosa cabellera larga de la señora de ojos cansados.
-Estoy muy segura, que seguirán surfeando felices, seguirán surfeando su sueño, su eterno sueño sin fin, esperándome... sí, esperándome.-

El recuerdo de aquella señora, por alguna razón desconocida, siempre permanecerá en su corazón. 

Aquel día recordado, la misma banca, mismo color de cielo, y mismo abrigo, siempre estaría en ella cada vez que visitara el lugar. El sólo pensar que la señora, después de dos días de aquel encuentro, habría sido encontrada muerta en su cama un domingo al atardecer, la desconcertaba en cierta forma.
¿Por qué razón la conoció?
¿Estará feliz ahora?
¿Apreciará los días nublados con su hijo y marido?
¿Habrá aprendido a surfear?
-Qué pregunta más estúpida. Debería irme de aquí, ya está atardeciendo...- Habla a sí misma, cuando de repente al levantar la vista hacia el mar, a lo lejos, ve las olas danzar al compás de "Guilty" de Al Bowlly en sus audífonos, y pudo jurar... Que Marco aparecía debajo de las olas, riendo con su padre que en el mar con su tabla, le aplaudía de lejos. Y en las arenas, María tocaba los pies de una mujer con larga cabellera dorada, vestida con un hermoso abrigo azul.

lunes, 10 de junio de 2013

"She's a little pirate in my mind, singing songs of love to pass the time..."

Se trata de que el Sol y la Luna hicieron un trato hace unos días, sobre mí.
Aunque suene un poco egocéntrico decirlo, sí, se trata de mí.

Las nubes volverán a mí, siempre y cuando, mi sonrisa concentre su brillo.

Los días nublados serán más hermosos que ayer, desde que estás sola, físicamente sola.
No importa, cuán duro intenten reaccionar ante ti, el día nublado no se entristece, mucho menos se llora.
Cada vez que vuelvan a torturar los pensamientos, el día nublado nublará tu desesperación.
Si en caso de que se llegase a pasar un pequeño mal sentimiento, la lluvia traerá consigo tu salvación emocional.
¿Para qué jactarse tanto? Es un hermoso día nublado.
Acabas de repetir "hermoso" dos veces.

Que una pequeña hoja sea más importante que tu gran problema, debes lograr hacer y parecer, ya que, si no concentras tu poder mental en algo mejor, no lograrás zafarte de ésta realidad.

¿Claridad mental es igual paz emocional?
Probablemente.
¿Tan malo es este planeta?
Lo es si lo quieres ver así.
¿La salida siempre será zafarse de la realidad?
Existen millones de salidas, donde tú y tu yo interior saben muy bien cuáles son, no siempre es necesario escapar, pero obsequiarte un regalo para ti misma, como un pequeño, mínimo tiempo, siempre, siempre es mejor. Te restaurarás, al igual que una planta necesita agua, tú necesitas de tu libertad.

Y encontré la mejor manera, es seguro.

(Dame uno de aquellos otros pie de limón que no son de limón, son rellenos con tu especie de amor que recibo siempre cada vez que le necesito, con sabor a ya tú sabes, palta.)

domingo, 12 de mayo de 2013

So...

Necesito plasmar mis errores, mi llanto, mi dolor, mi angustia, mi pena.

Creo entender el por qué de todo esto, y en serio que cansa, y mucho.
Necesito que mis lágrimas tengan un buen final, caer en algo que valga la pena, en algún lugar donde sequen y descansen de mis ojos.
Es que estoy chata, me aburrí.

Me aburrí de sentir más, me aburrí de dar más, me aburrí de ser a la que siempre le llueven las ideas de entregar, me aburrí de no-callar, me aburrí porque duele.
Porque nadie me puede asegurar, ni nada puede afirmar que esto tendrá un buen o mal final, porque se supone que no se debe sentir tanto sin conocer lo principal, está bien, lo comprendo.
Lo que no comprendo, es que ¿por qué? ¿por qué mierda me pasa esto por primera vez de esta forma? Nunca fue similar, es mi primera vez en que me angustio tanto, tanta distancia y tanto amor, tanto cariño que me nace.
Consolarme pensando que es la edad, que es mi inmadurez de no ver la realidad de las cosas, de que mis pies son pequeños ingenuos que prefieren volar antes que quedar en tierra. Que saben, con mis labios los deseos que rondan en mi cabeza, en mi corazón, más que nada, qué compleja soy, qué rabia tengo, si pudiera frenar todo esto más rápido, me sentiría mejor, estoy segura.
Pero no puedo, es decir, sí puedo, pero me cuesta tanto (...)

Aprenderé de alguna forma, callar.
Aprenderé a frenar.
Aprenderé a ser realista.
Aprenderé a ser más fría de lo que fui antes de.
Aprenderé a sanarme, a callar el llanto que nace de lo profundo y vacío mío que tengo.

Que esta sabia y descontrolada "luz" no me deje de alumbrar con sus consejos.



miércoles, 3 de abril de 2013

Ermocso, tú.

...Y escuchar su voz las veces que quiera es una de mis cosas favoritas, especialmente en las noches, sí, en las noches, mi mundo puede ampliarse un poco más de lo normal. Su voz, es algo que aún no logro explicar, tiene algo, que me sumerge más, creo que, creo que me fascina cada vez más. Si ayuda necesito, su voz escuchar debo. DEBO.

¿Por qué tanta fascinación?
Me importa un gran carajo la distancia, me encanta, le quiero en demasía, su voz, su cara, sus ojitos...
Tiene café en la mirada, eso explica por qué me quita el sueño.
 ¡Maldición! Aquel poema no puede identificarme más, no, no puede.

Y si me ha de estar leyendo, quisiera decirle, que si alguna vez en mi corta vida he tenido mayor deseo, es usted. Hasta ahora nunca nadie como usted, le soy inmensamente sincera.

" Argh!. "

viernes, 8 de marzo de 2013

Deseado Ciervo

Tal vez nunca se supo la historia en la que el puma fue cazado por el ciervo..

Fue un día desértico y lleno de furia para un puma, que dentro de su manada, no se sentía en paz consigo mismo, aislarse era la mejor opción cuando de casuales encontrones se trataba.
Sin importar, que el Sol no dejara de abrigar, ni que la tierra dejase de quemar, él podía tenerlo todo, con sus garras, voluptuoso y ya majestuoso cuerpo, macizo, sin fronteras, capaz de extinguir una especie si requería.
Ojos color de su tierra, cautivadores, valientes y capaces de ahuyentar cualquier ser vivo que se le intentara enfrentar...

¿Y cómo fue posible?
Que aquel día abrumador, el hambre tuvo que ser callado, por más ni menos que una de sus propias víctimas.
Un ciervo, se le cruza a kilómetros de distancia ante sus mieles ojos, seduciendo involuntariamente su instinto salvaje, cazador y ... hambriento, su lengua bailaba tranquilamente en las aguas del aproximado río.
Tan sutilmente dibujado, inocente ciervo, creado especialmente para correr veloz como el mismo viento que acariciaba el pelaje del puma a distancia, tuvo que ser captado por cuyo ser vivo, era uno de sus mayores depredadores. Y es que, el ciervo sabía quién lo observaba con gran despertada hambre, sí, lo sabía muy bien, pero, no hallaba nada malo en correr, ser perseguido por un rato, si su vida era por eso, ¿qué más daba ser devorado mientra sus veloces patas danzaban con el viento, si ya nada de su familia quedaba?.

Se levantó, con el mismo sentir de grandeza cazadora, sigilosamente buscando la visión más segura para correr y cazar, así de fácil como se lo imaginaba, a tan ansiada presa... Acercándose, cada vez un poco más entre las allegadas hierbas, casi seguro del sabor que sentiría en su hocico cuando incrustase sus afilados y feroces colmillos, y siendo observado por su querida y detestada manada. Pero el ciervo, esperaba que se acercara un poco más, para fingir que ya tarde se había dado cuenta de la presencia de su cazador, y correr como si la misma tierra se abriera detrás de sus patas.
El puma saltó, y con éste, el ciervo, la gran ansiada carrera de entre devorar y salvarse había comenzado. Si la hierba hubiese tenido agujas, las patas de cada animal ya habrían terminado destrozadas, pero es que, ésta carrera parecía no tener un fin, el puma, perseguía a su presa con el aire, emancipado en oler su sangre, su carne, enceguecido por el hambre, por su furia de no poder aún atrapar a tan simple presa, sus ojos no se apartaron de su ciervo nunca, en ningún momento pudo ni quiso observar los naturales, hermosos paisajes que pasaban fugazmente a su alrededor. Y el ciervo, ganando el mismo sentimiento que su cazador sintió una vez; ganador, valiente y sin fronteras, corría y corría, sus patas no parecían si quiera cansarse, estaba hecho para mover cada músculo, cada extremidad, con la mayor velocidad posible que existía, si recordaba a su ya caída familia, le ganaba mucha más ventaja a su cazador, como si ganar fuerza, velocidad fuese algo tan simple para un ser que comparado con su depredador, podría haber sido ya digerido en sus entrañas bastante rato.

Hasta que, viéndose en un lugar con bellas montañas rocosas, pudo pensar de la misma velocidad que corría, causar una avalancha a su cazador, podría ser la razón de terminar su ya agotadora carrera, no lo pensó más, subió y saltó a gran altura en una de las montañas, empujando con la poca fuerza que le quedaba  en sus delgadas patas, causando un terrible derrumbe que nunca vio en su vida hasta aquel momento, ni mucho menos se lo habría imaginado hacer una trampa a su más hermoso y fuerte depredador. Decenas de rocas cayeron, aplastaron, y atraparon al puma, dejándolo dentro de una especie de cueva sin salida, herido en su precioso lomo, más no muerto, pero sí frustrado.
¿Pero cómo pudo ser posible, ser un cazador cazado?
¿Cómo llegar a sentir tanta frustración?
Si nunca jamás, pudo haber pasado esto.
Si nunca jamás, pudo haberlo si quiera creído, si se lo hubieran contado.
Presa de su propia, indefensa, ansiada y ex-presa.
Quedóse en la cueva, espantado, sorprendido, como nunca podría estarlo más, en su celda.
Enjaulado también, dentro de sus propias conclusiones, pensamientos, y sensaciones que extrañamente, un gran puma podría experimentar.
Hasta ahora, no encuentra su salida, no encuentra la forma de escapar de aquella perturbadora, pero asombrosa cueva, ganando sentimientos, y pensamientos, tanto malos como buenos.
¿Pudo haberlo logrado, si se hubiera atrasado un poco más en saltar?
¿La sabiduría del ciervo, pudo más que la feroz fatiga del testarudo puma?
¿Existirá la forma de salir, aún, con su lomo herido por las rocas feroces al igual que sus colmillos?

...¿Y si te digo, que en realidad, no son animales?.

sábado, 2 de marzo de 2013

Sólo a veces.

Nunca dices algo más.
No me molesta, de alguna forma me gusta, y de otra forma me acongoja.

En este momento da lo mismo cómo está el mundo, cómo estoy yo, para mí.
Suficiente nunca ha sido, y me quejaré las veces que me vengan.

¿Por qué debo hacerme tantas preguntas?
¿Por qué debe ser así?
Sí, a veces me canso, y a veces no tanto,
pero me gusta quedar así.

Y a la misma vez, lo detesto.

lunes, 25 de febrero de 2013

Voy, posiblemente llegue.

La sensación de sentirse llena de mariposas, aunque éstas no estén presentes, es curiosa.
Como llueva sin nubes, como el sabor del limón en la boca sin probarlo, es interesante.

Y si a "interesante" se refiere, no hay qué ni quién más que lo es hasta ahora.
Llegar tarde o demorarme en ciertas cosas, no importa, porque no tuve mejor "pérdida" de tiempo que ésta.
Cuán grande sea el destino, que me lleve a paso rápido estos años en el sentido, de ver las nubes que provocan esta lluvia, de sentir en mis manos estas mariposas, de tener el limón de esta dulce acidez. 

No me importa, si aún sintiendo mucho, deba esperar lo mismo.
La paciencia aumenta con cada más emoción y sentir, de tanto que desconocía, hoy lo tal vez lo vivo.

E iré por más.

sábado, 2 de febrero de 2013

Oh, no...

¿Y aún así te haces aquella pregunta?
¿No te das cuenta?
¿Es muy difícil verlo?
¿Y realmente te importa?

Estoy bastante miedosa como para hablar sobre esto, y es que tanto barullo me ha hecho más difícil el camino. 
Tal vez no sea como las veces anteriores donde el agua sólo pasaba, tal vez no sea como lo pensé.

Y me atemoriza, me atemoriza mucho volver pisar estas hojas donde son más frescas que nunca, temo que vuelvan a secarse. Este sendero es bastante diferente, de sutil y bajo llanto las lágrimas que de mis indignados ojos caen.

Ruego y pido que desaparezca luego, váyase luego, si tal mundo es sólo visión y sueño.

domingo, 20 de enero de 2013

Gran Trato

Y es que, mi corazón con la mente han hecho un trato;
Se auto-bloquean los sentimientos a un estereotipo de persona.

Se eliminan, desechan. 

Me es fácil ser fría, olvidar, a quienes fingieron ser y me enamoraron, y que son ahora lo que más me desagrada.

viernes, 18 de enero de 2013

Perfectamente perturbante.

Me nace decir en éste momento un dicho bastante cliché; "la vida da muchas vueltas."

Ocurren muchas cosas raras pero siempre con sentido, con buenas razones.
Procuro pensar en lo que no debo, y me ocurre exactamente todo para sí pensarlo.
Pareciese que mi vida gira en torno a perturbarme todo el día con cosas que me acontecen.

A veces en la radio dan el tema perfecto en el momento perfecto donde pienso perfectamente en "eso".

Como si todo tuviera sentido, como si estuviera en una especie de novela, donde yo soy la personaje, donde el momento en el cual quiero olvidar, evitar pensar ciertas cosas, me llueve el ambiente y todas las cosas para pensarlo, recordarlo, y a veces, hasta vivirlo.

Viento, ojalá fueras la fuerza tal que me robara todos mis malos recuerdos, y los mejores, para no perturbarme, pensar tanto, desear mucho.


¿Te atreves a danzar junto a mí, esta vuelta? ... ¿Seguro?.