miércoles, 3 de abril de 2013

Ermocso, tú.

...Y escuchar su voz las veces que quiera es una de mis cosas favoritas, especialmente en las noches, sí, en las noches, mi mundo puede ampliarse un poco más de lo normal. Su voz, es algo que aún no logro explicar, tiene algo, que me sumerge más, creo que, creo que me fascina cada vez más. Si ayuda necesito, su voz escuchar debo. DEBO.

¿Por qué tanta fascinación?
Me importa un gran carajo la distancia, me encanta, le quiero en demasía, su voz, su cara, sus ojitos...
Tiene café en la mirada, eso explica por qué me quita el sueño.
 ¡Maldición! Aquel poema no puede identificarme más, no, no puede.

Y si me ha de estar leyendo, quisiera decirle, que si alguna vez en mi corta vida he tenido mayor deseo, es usted. Hasta ahora nunca nadie como usted, le soy inmensamente sincera.

" Argh!. "